¿La bolsa o la vida?

Berchiche es agarrado por Januzaj en San Mamés

Y no me refiero a Rubiales y a Tebas vestidos de Curro Jiménez , que podría dar para un libro de caballerías, sino al embrollo que entre la Federación Española de FútbolLaLiga, la UEFA y los dos clubes implicados se ha montado. La duda estribaba entre intentar coger el dinero que promete Ceferin vía Europa League, jugando la final sin público y sin virus antes del día 3 de agosto, y correr con la pasta; o contentar a socios y aficionados, demorando el histórico derbi y su consiguiente fiesta hasta el 2021, olvidándonos del pasaporte continental.

Vamos, que la directiva de Aitor Elizegi tenía un marrón considerableCuadrar cuentas en la liguilla europea y hacer cierta caja en estos tiempos de zozobra financiera o pegarnos una farra sevillana y pillar a la Real quizá sin algún jugador clave de su actual potencial futbolístico. No era capaz, en serio, de mojarme en este asunto.

Como aficionado tiendo a compartir unos finos junto a la Maestranza con el coronavirus ya calmado, pero entendía a la directiva si se tentaba la ropa antes de tomar una decisión. Ellos son los responsables de la salud económica del club.

Tres ex presidentes del club rojiblanco, con experiencia al frente del sillón de Ibaigane durantes sus respectivos mandatos, habían hablado sobre el asunto en los últimos días en distintos medios. Los tres, visto lo visto y escuchado lo escuchado, apostaban entre líneas por el pragmatismo, por cuadrar presupuestos. La sensación que me daba era que desde Donostia Jokin Aperribay no quería ​ enfrentarse con su afición, pero que no acababa de ver mal jugar sin público.

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