Amenaza de colapso y división en el fútbol por los nuevos positivos

Entrenamiento del Sevilla.

El fútbol cruza los dedos ante los brotes del Covid-19 que amenazan con la parálisis de la competición y se hace reproches que cuestionan el Pacto de Viana, forjado sobre angustiosas necesidades, no sobre lealtades. Al brote del Fuenlabrada y al positivo del madridista Mariano le sucedieron, ayer, otros tres casos en las plantillas del Sevilla, Almería y Zaragoza. Sólo trascendió la identidad del sevillista Nemanja Gudelj, confirmada por el club. Todos después de las pequeñas vacaciones que han abierto una grieta en el protocolo de LaLiga, que no pudo sacar adelante su deseo de concentrar a los equipos, algo que también recomendaba el Consejo Superior de Deportes (CSD). Sin burbuja, como en el baloncesto, la seguridad era relativa. Después de un mes de notable cumplimiento, salvo excepciones, y algo de fortuna, la realidad de los rebrotes enfrenta al fútbol al colapso y, de nuevo, a la división.

Si bien en el caso de Mariano, el positivo se reveló antes del regreso a los entrenamientos y, consecuentemente, de que hubiera tenido contacto con sus compañeros, el resto se han conocido después de la vuelta a las sesiones de preparación tras unos días de descanso, hecho que ha provocado el pánico acerca de las consecuencias que podría tener para los equipos y los torneos en los que se encuentran implicados si aparecen más contagios. El Sevilla tiene por delante la Europa League, mientras que Almería y Zaragoza están implicados en los ‘playoffs‘ de ascenso a Primera.

En estricta aplicación del protocolo de LaLiga, todos los futbolistas fueron enviados a sus casas, donde deben permanecer confinados, mientras son sometidos a nuevas pruebas PCR. Lo mismo sucederá con los empleados que hayan tenido contacto con los jugadores. Las instalaciones permanecerán cerradas mientras se procede a su desinfección. Los nuevos resultados de las analíticas serán, pues, clave para determinar si estos positivos son tratados como casos aislados o como el germen de un brote, a semejanza de lo sucedido con el Fuenlabrada, que ha sumado 26 positivos, 18 entre los que realizaron el polémico desplazamiento a La Coruña y otros ocho en Madrid.

Los rebrotes se asocian en general a los jóvenes y al ocio en todo el país. Lo mismo sucede con los positivos de los futbolistas, a los que los técnicos concedieron descanso después de unas semanas muy intensas de partidos para concluir la LaLiga. Las imágenes que han trascendido de Mariano o de Banega, jugador del Sevilla, en lugares de ocio y sin mascarilla, desvelan que, en algunos casos, no se han guardado las precauciones requeridas a cualquier ciudadano. Para los futbolistas, dada su responsabilidad con respecto a los clubes, debían extremarse. Banega ya estuvo en una polémica barbacoa con otros jugadores del Sevilla en la que se superaba el número de personas que podían reunirse durante una de las fases del estado de alarma.

El Sevilla realizó los tests el domingo y ese mismo día el equipo se entrenó, al contrario que el Madrid, que no lo hizo hasta conocer los resultados. Tras tener notificación del positivo, fueron sometidos todos los sevillistas a nuevas pruebas. Si no se dan más positivos, el equipo volverá a los entrenamientos el jueves, con el objetivo de preparar su partido de octavos en la Europa League, el 6 de agosto ante la Roma en la ciudad alemana de Duisburgo. En el caso del jugador del Sevilla como del Almería, ambos son asintomáticos, al contrario que el del Zaragoza, que se puso en contacto con el club al despertarse con síntomas del Covid-19.

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